Vistos desde un punto de vista, los videojuegos tienden un puente entre el juego y el aprendizaje, ayuda a los jóvenes a resolver problemas planteados, les ayuda a mejorar su autoestima, pues le pueden ganar a una maquina “todopoderosa”, los hace protagonistas y responsables de lo que viven en los videojuegos y los hace perseverantes y aguerridos. Pero por otro lado, las criticas que se le hacen a los videojuegos son muchas, entre ellas que restan tiempo y dedicación a otros juegos posiblemente más productivos, que las atractivas y perfectas imágenes adormecen la imaginación, que incrementan la introversión y fomentan el individualismo y la violencia.
Lo cierto es que los videojuegos no son más que instrumentos tecnológicos, y como tal, es nuestra la responsabilidad de regular y optimizar su utilización. La única forma de utilizar de buena manera dichos entretenimientos electrónicos, es conociendo su funcionamiento, sus modalidades, los pro y los contra que se les atribuyen, no dejándonos deslumbrar por su atrayente novedad , sino tomando posiciones ante ellos.
VS.